30 enero 2014

✦ ¡Ya somos 100 seguidores!

¡Hola a todos!


Hoy estoy contenta porque, además de haber sido un buen día, al llegar a casa me he llevado una grata sorpresa cuando he abierto el blog, ¡y es que ya hemos llegado a los 100 seguidores! Vale, no es una cantidad exagerada, jaja, pero no sabéis la ilusión que me hace.

Este espacio lleva poco más de un año en línea, y aunque al principio era algo más personal, poco a poco he ido intentando aportar entradas variadas y que puedan llegar a interesar a un mínimo número de personas. Gracias a todos vosotros que me leeis, que comentáis, a los que observáis desde la sombra, a los que se pasan a diario y a los que se olvidaron de que esto existe. A todos. Porque de algún modo contribuis a que esto siga adelante.

Gracias a este mundillo he descubierto aficiones y personas que me llenan de algún modo, así que espero que Rincón Celeste siga activo durante mucho tiempo arropado por todos vosotros.

Besos Celestes.



28 enero 2014

✦ Con ganas de todo y nada.

¡Hola a todos!

Llevo unos cuantos días con esa sensación de "me apetece hacer de todo, pero no me pongo con nada", que seguro que muchos conoceréis. Y sinceramente, es odioso... Tengo ganas de leer muchos libros pendientes, de viciarme a varios juegos que tengo a medias, de verme montones películas, series y animes que tengo echados el ojo. Pero nada, cuando intento ponerme con algo, me entra así como una desgana y una pereza... ¡No lo entiendo!

Y la cosa es que no sólo me pasa con eso, si no que me apetece mucho actualizar el blog más a menudo y traer entradas variadas, pero no hay manera. Tengo cosas varias anotadas, pero sólo el pensar en ponerme a prepararlas... Me da rabia, porque siento que no aprovecho el tiempo en lo que me gusta.

¿Os pasa a menudo esto? 
¿Qué hacéis para remediar estas pequeñas rachas?

Besos Celestes.



24 enero 2014

✦ La inocencia del colegio.


¡Buenas!

Como pasada alumna de un colegio, actual alumna en prácticas de éste, y futura maestra en cualquier otro, no puedo evitar echar la vista atrás más de una vez y darme cuenta de la diferencia entre cómo veía las cosas siendo una pequeñaja y cómo las veo ahora.